viernes, 12 de noviembre de 2010

me complementas


Hagamos algo.
No sé, algo que sea diferente.
No, no pasa nada, es solo que te quiero, y quiero… eeeh darte algo, un regalo.
No sé como que, algo que sea especial.
Adivinar? Claro, puedes intentar.
No! No, eso tampoco. Vamos, piensa algo original.
mmm no, eso no! Va a ser algo más especial, pero no quiero que sea algo como mañe o una cosa así común o tipo novela romántica o algo así.
Debe ser algo diferente.
Si lo sé, te puse a que adivinaras y aun no sabía.
Pues, porque es parte de la estrategia.
Ah lo siento.
Jajaja, a mí si me parece!
De pronto hasta me dabas una idea.
Bueno, y no se te ocurre nada entonces? mmm creo que ya sé. Qué te parece si en vez de regalarte la luna o las estrellas, te regalo la oscuridad de la noche?
Qué? No te gusta? Por qué?
Oye! No seas así! No, no estoy molestando, es en serio!
Espérate, y que dices si antes de ponerte brava esperas a que te de mis razones.
Siiii lo juro! Tengo razones… no! Espera, no te vayas, cálmate! Escúchame! No te voy a regalar la luna sabiendo que todo el mundo ya cree ser dueño de ella y haberla regalado… no! Te regalo más bien la oscuridad, que es perfecta, es incierta, misteriosa… es triste y melancólica… fría y solitaria… te hace pensar, te hace acordarte de ti y meditar un momento… hace que quieras descansar y soñar, imaginarte cosas diferentes, viajar en tu mente a otros mundos, perderte en otras realidades…
como que qué tiene de bueno eso? Nisiquiera me has dejado terminar!
Sí, hay muchas cosas más, y no, no son malas, a mi nada de eso me parece malo!
Bueno, está bien, llegaré rápido al punto que quiero. Te regalé la oscuridad porque sé que no te gusta, porque sé que te asusta y que cuando te encuentras en ella te encantaría no estar sola, te encantaría estar con alguien, sentir una compañía a tu lado, abrazar a alguien y arruncharte a su lado. Y ahí es cuando sale la luna, me tomaré ese papel, saldré yo, te voy a abrazar y te voy a dar un beso en tu frente, voy a pasar una mano por tu pelo y luego lentamente por tu hombro hasta terminar acercándote hacia mí por tu cintura… para que no sientas el frio y la soledad que la oscuridad te produce… para que te sientas segura y tranquila… para darte un poco de luz, un poco de calor, de cariño… para que sientas mi compañía, porque te quiero, y quiero estar contigo, y quiero que tú quieras que yo esté a tu lado, siempre, en todo momento, los dos solos sin que nadie ni nada nos moleste… en el silencio de una noche de luna llena… solo con el sonido de tu respiración y de un golpeteo que aumenta cada vez en el lado izquierdo de mi pecho.

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